Dólar Ocoña
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La calle Ocoña, en el centro de Lima, a pocos metros del palacio presidencial y de la plaza de Armas, era a fines de los 80 y principios de los años 90 un auténtico distrito financiero peruano. En esa calle y sus alrededores, numerosas oficinas de cambio y cientos de jóvenes, con puñados de intis en las manos, trataban de vender o comprar dólares por moneda peruana. Algunos ofrecÃan en pancartas la compra de dólares rotos y deteriorados. La divisa norteamericana cambiaba su cotización varias veces al dÃa en el jirón Ocoña, pero no por las presiones del Banco Central de Reserva, sino por lo que dictaban los cambistas callejeros, cuyos dólares llegaban cada dÃa a Lima y al resto de Perú en las avionetas colombianas que acudÃan al valle del Huallaga para recoger cargamentos de pasta básica de coca.
Se estima que cuatro de cada cinco dólares que circulaban en el mercado informal limeño provenÃan del narcotráfico.
El dólar de Ocoña fue un dramático ejemplo de la paulatina influencia del narcotráfico en la débil economÃa de Perú, que por ese entonces estaba agobiado por una hiperinflación del 2.775% en 1989, según cifras oficiales, año en el que el producto interior bruto cayó en un 12% siendo la economÃa informal una representación de entre el 60% y el 70% de la producción nacional.
Según estimaciones del Banco Mundial, 10 millones de peruanos vivÃan en unos niveles de pobreza absoluta, y apenas el 20% de la población satisfacÃa diariamente sus necesidades nutritivas mÃnimas de 2.400 calorÃas y 65 gramos de proteÃnas.
El presidente Alan GarcÃa, mandatario de ese entonces, afirmó en diciembre de 1988 que al mercado paralelo de Ocoña entraban mensualmente 30 millones de dólares (360 millones al año). Pero su minisro de EconomÃa, César Vázquez Bazán, dijo en junio de 1989, por televisión, que en la economÃa entraban 1.000 millones de dólares anuales por el narcotráfico. El mercado de Ocoña y el narcodólar fijaba el tipo de cambio del 70% de las importaciones, y su presión determinaba el tipo de cambio del devaluado inti, la moneda nacional peruana de aquella época. En enero de 1989, el dólar de Ocoña se cotizaba a 1.800 intis. En septiembre valÃa 9.000 intis. En dicimbre el billete verde se cotizó a 13.500 intis, luego de haber llegado hasta 15.600 intis. El alza imparable del dólar obligó al Gobierno al maquinazo continuo, lo que fue denunciado como causante del alza incontrolado de la divisa norteamericana.
Categoría: Dolar




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